
Y para que veáis que soy buena y no os dejo en la intriga, os cuento que mi Lobo apareció de nuevo como si tal cosa. Estuvimos juntos, reímos... hicimos el amor... nos peleamos... nos reconciliamos... hablamos... En fin, lo mismo de siempre. Él no entiende de mis celos porque siempre ha sido sincero conmigo y se siente con la libertad de contarme sus cosas y conquistas. Pero el problema es mío porque me estoy planteando muchas cosas... Ya no estoy tan segura de que sea solo sexo ni de si es eso lo único que quiero. Pero por otro lado, sé que yo tampoco le puedo ofrecer más, con lo cual, no puedo pedirle tampoco nada a él.
Y así estamos... En la misma rueda de siempre. Por eso me marcho estos días, porque necesito estar a solas con mis pensamientos y aclarar mis ideas.
Él, tan bruto como siempre, cuando le telefoneé para decirle lo de mi escapada, lo único que se le ocurrió decirme fue: _ "Hazte unas buenas pajas por las noches pensando en mí..." Como véis, tan encantador como siempre. Pero aunque me cueste reconocerlo eso me dió ánimos, pues comprendí que para él nada había cambiado, nosotros éramos los mismos de siempre y sé que siempre estaré en un rinconcito de su corazón aunque pasemos semanas o incluso meses sin vernos.
En fin, mis queridos amigos, solo os pido que no os olvidéis de mí y tengáis un poquito de paciencia, pues la próxima semana ya estaré al 100 por 100 y os visitaré a todos sin excepción, pues aunque no os lo creáis, os echo mucho de menos y os tengo mucho cariño, ya que vuestros comentarios me dan alegría y me quitan mucha angustia al sentirme comprendida y ver que en esto no estoy sola ni soy tan rara como creía, que hay más personas que sienten y piensan como yo.
Y sí, como mi Lobo no espabile, empezaré a escuchar los aullidos de otros lobos más dispuestos, que haberlos, háylos.
Mil besitos de Julia,

Vuestra Isla Encantada...