lunes, 17 de octubre de 2011

De colores....

Quiero pintar mi vida de colores pensando que estás aquí,
Imaginando que velas por mi y me tienes siempre en el pensamiento
Tal y como yo te tengo

Pinto de colores mi vida cuando te imagino a mi lado
Mirándome extasiado con esa media sonrisa tan encantadora que tienes
Y siento sin querer queriendo, tu suave barba recortada en mi pecho...
En mi barbilla... en mis labios...
Hasta que los entre abres con tu pícara lengua para deleitarme con tu sabor
Ese sabor que tanto echo de menos y que siempre permanecerá en mi.

Uso lo pinceles para colorear mi vida cuando mis manos traviesas
Se posan como alas de mariposa por mi cuerpo
Recorriendo aviesas mis pechos... mi cintura...  mi vientre...
Para bajar sin remedio hasta mi sexo y recorrerlo como tu lo hacías,
Hurgando, observando con su tacto, experimentado que se siente... que siento....

Si cierro los ojos y sigo pintando a ciegas mi mundo te veo en él,
Y sigo alegremente componiendo colores y trazando dibujos imposibles en mi vida gris y anodina.

Pinto y siento mis dedos húmedos, temblorosos....
¿Será la trementina?
Me los llevo tímidamente a la boca y su olor no es la de la pintura,
No es tampoco la tuya...
Es la mía, mi olor de "hembra", mi olor de vida.
Los chupo con fruición concentrándome en evocar tu olor, la olor de mi macho, de mi amante experto,

Sigo pintando de colores brillantes con mis manos inquietas
El lienzo de mi cuerpo y de mi vida para dedicárselo a mi maestro,
El que me enseñó a disfrutar y a crear estas maravillas tan solo con mi cuerpo. Con nuestros cuerpos.

Y así, poco a poco va tomando forma este maravilloso cuadro que va dedicado tan solo a ti, a su creador...
Mientras mis dedos siguen bailando en mi interior hasta hacerme gritar de placer,
Un placer que te dedico cada vez que me toco y me retuerzo en mil estallidos de colores

Tuya siempre,

Julia, tu isla encantada...

martes, 16 de agosto de 2011

Pompas de jabón



Mi querido Lobo,

Esta mañana al levantarme, cuando entré en el lavabo y cogí la pastilla de jabón para asear mi cara y mis manos, tu recuerdo vino a mí con una intensidad abrumadora.

Mientras el agua caía fresca en mis manos y acariciaba con ellas el suave jabón para sacar su esencia, alcé mis ojos al espejo pero no vi mi cara reflejada en él. Era tu rostro sonriente el que veía...

Cuando iba pasando la pastilla de jabón por mi rostro, al tiempo que notaba su suavidad y cálido perfume, no era ésta la que tocaba mi piel... era tu esencia la que con  mis ojos cerrados iba expandiendo por mis mejillas... labios... cuello... y pecho... Era tu líquido el que notaba... pues tantas y tantas veces te había lavado la parte de tu anatomía que más me gustaba y más feliz me hacía, que toda tu esencia se hallaba concentrada en esa pastilla de jabón.

Y ahora estabas de nuevo aquí, entre mis manos... para dejarme disfrutar una vez más de ti...

Pasaba mis dedos llenos de espuma por mis pechos desnudos... por mi cuello... notando "tu" suavidad... tu calidez... hasta llegar al contorno de mis labios donde dejé que éstos jugasen con la punta de mis dedos, tal y como hacía cuando tu estabas aquí y me mirabas con la respiración agitada esperando a que llegase el momento en que cambiara mis dedos por tu magnífico pene.


Pero yo seguía allí... jugando con la punta de mis dedos y sintiéndote... hasta que sin querer abrí mis labios para degustar tu esencia y un desagradable sabor a jabón me hizo abrir de golpe los ojos y volver bruscamente a la realidad.

Aixsss... mi Lobito... cuánto te echo de menos....

Tuya para siempre,


domingo, 7 de agosto de 2011

Recomponiendo mis vestiduras...

  Mi querido Lobo,

Una vez más la desgracia tocó a mi puerta y perdí a otro amigo. Alguien muy especial para mí que siempre me ayudó en los momentos más duros de mi vida y ahora ya no está...

Si, ya sé que la muerte como tal no existe, que nuestra alma es eterna y sigue bien viva su camino de evolución, pero duele... duele mucho no poder verle físicamente ni abrazarle o pedirle un consejo.

Él era una de estas personas que piensan más en los demás que en sí mismo, alguien siempre dispuesto a ayudar aún en detrimento suyo. Él fue mi guía en muchos momentos de mi vida, me enseñó casi todo lo que sé de metafísica y consiguió que aprendiera a relajarme y dormir sin necesidad de tomar pastillas en una época de mi vida donde todo lo veía negro. Él era en definitiva un ser especial.

Y ahora ya no está.

Quizás por esto es por lo que encontré al final las fuerzas para volver a escribir, porque comprendí dentro de mí (no como una mera teoría) que la vida son dos días y hay que disfrutarla al máximo. Esto es algo que siempre supe, pero la pérdida de mi gran amiga y la separación forzosa de mi Lobito me sumieron en una depresión y apatía difícil de superar. Ni tan siquiera podía ir a veros a vuestros bellos blogs cargados de erotismo y pasión porque me recordaban demasiado a mi Lobo y me echaba a llorar. Por eso decidí dejar todo y adormecer mi cuerpo y mis sentidos.

Pero la pérdida de otro buen amigo me hizo reaccionar. Yo estoy viva. Estoy en un cuerpo de carne que siente, que ama, que necesita ser amado, mimado, cuidado...  Y lo primero que hice fue escribirle a mi Lobito contándole lo que me pasaba porque hasta de él me había alejado y ya ni le telefoneaba ni escribía. Su reacción no se hizo esperar y me llamó enseguida para intentar aliviar mi pena y dejar bien sentado que él estaba ahí... que siempre estaría conmigo a pesar de las distancias y circunstancias.

Está visto que es un verdadero cielo y que por más que queramos siempre estaremos unidos. Sus palabras de aliento en ese momento y sus consejos con otros problemas que me han ido apareciendo a lo largo de estos meses, dejan bien sentado su cariño por mí. Es más, nunca nadie me ha defendido de los ataques de los demás, siempre he tenido que ser yo sola la que me enfrente a todo porque ni mi esposo ha sido capaz de ello. Y cuando una va cumpliendo edad y se siente cansada, es muy de agradecer que haya alguien que coja las riendas y saque la cara por ti para evitar que te sigan vapuleando y tratando de idiota, pues el que te calles no significa que lo seas, sino simplemente que estás ya cansada de luchar.

Cansada de luchar... pero no de amar. Así es que queridos amigos, vuelvo a reabrir mis "Cartas" porque es más el dolor de no poder expresar y tener que callar lo que siento, que el que puedo sentir al rememorar mis peleas y revolcones con mi Lobito. Porque una vez pasado el momento de dolor por mi nueva pérdida, volvimos a pelearnos como siempre.

Como veis, es todo un cielo... ;D


Mil besitos de chocolate,

martes, 4 de enero de 2011

Estoy aquí...

Mis queridos amigos,

Si, vosotros, los que leéis mis cartas y me acompañáis siempre incluso en los peores momentos. Hoy por fin me senté frente al ordenador con la intención de escribirle una tórrida carta a mi Lobito, pero al releer vuestros comentarios tan cariñosos no pude por menos de intentar escribiros un bello poema o una carta maravillosa que os llegase al corazón para daros las gracias por tanto cariño, pues vuestros comentarios han sido como un bálsamo para mi alma. Sentirse querida en los momentos duros es lo mejor que hay en esta vida, pues sé que nunca estaré sola, y lo más importante: Que no me sentiré sola. Pues el sentimiento de soledad y abandono es más terrible si cabe que la misma soledad en sí, y esto amigos míos es algo que gracias a todos vosotros yo no experimentaré.

Mi intención como véis era muy buena, pero por desgracia no soy poeta ni una gran escritora, así es que me temo que os tendréis que conformar con estas cuatro patosas letras que se resumen en tres palabras:

 MUCHAS GRACIAS. OS QUIERO UN MONTÓN

Está visto que ni el dolor es capaz de cambiar mi forma tan bruta de ser. Y yo que pensé que de esta saldría más refinada... En fin, amigos míos, nos vemos en mis cartas como siempre, tal cual soy, apasionada, cariñosa (eso creo) y brutota, echándo de menos a mi querido Lobito.

Mil besitos de turrón y miel
¡FELIZ AÑO NUEVO!


Vuestra Isla Encantada...